DCIM100GOPROMientras le damos tiempo al frío a que amaine, en Nunca Fuimos de Notable hacemos acopio de recuerdos pre-otoñales… ¡a ver si nos llega algo de calor de aquellos días! El verano nos dejó los barrancos oscenses difíciles de olvidar y a nuestra vuelta se hizo obligatorio buscar entornos que emulasen aquella maravilla pirenaica.

Javi, nuestro aspirante a guía de barrancos, nos propuso ir a Villalba de la Sierra para hacer el descenso del Río Júcar. Se trata de un barranco sencillito, sin rápeles ni tramos de dificultad reseñables… el neopreno y el casco que no falten, eso sí. Con doce personas (como íbamos nosotros, ¡en plan temerario!) igual le dais algo de vidilla a la ruta de un kilómetro y lográis alargar un descenso de media hora a horas haciendo el gamba en un paraje encantador.

Con ese objetivo partimos en dirección a Cuenca, siguiendo las indicaciones de la Ciudad Encantada y posteriormente dejando atrás Villalba hasta alcanzar el Mirador del Ventano del Diablo. No tenía ni idea de que esos cañones existiesen más allá de la mitad norte de la península…pero sí, ahí están…solamente hay que buscarlos y darse palicillas en coche de vez en cuando.

Una vez que aparcamos en el Mirador y nos colocamos el neopreno, echamos a andar sendero abajo. Pasamos algunos minutos de tensión al atravesar un túnel en el que apenas se filtraba la luz natural… pero enseguida retomamos el camino y nos colamos entre la vegetación del cauce del río.  La ventaja del río Júcar respecto a los de la zona norte es la temperatura, ¡dónde va a parar! Cierto es que este barranco requiere estar en constante movimiento, pues no le llega demasiado la luz del sol y además la mayor parte del tiempo te ves obligado a avanzar nadando.

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Una vez que aclimatas el cuerpo, ¿cómo saber que un salto o un tobogán son seguros si no llevas un guía de la zona? Lo primero, ¡ojo! Si no habéis hecho nunca un descenso os aconsejamos que contratéis un guía. Después, con la experiencia, sabréis en qué casos es imprescindible ir con guía y cuando no.

Si optáis por lo segundo, no hay pérdida: ante la duda seguid la corriente del río y no tratéis de hacer cosas raras como sortear un obstáculo yendo por una cascada en lugar de por un tobogancillo inofensivo. Después, en cuanto a los saltos, bucead y comprobad que la profundidad es la suficiente. En este barranco en concreto hay montones de grupos guiados los fines de semana, así que ejemplos de avanzadilla los tendréis seguro.

El barranco, además de sDCIM100GOPROaltos de dos, cuatro, seis, ocho y hasta doce metros, consta de toboganes de diferentes longitudes con corrientes de varias intensidades, e incluso un sifón que merece la pena pararse a observar. Todo un parque acuático gratuito para llevar a disfrutar a amigos intrépidos en busca de retos novedosos o a la familia para acabar bañándose en la poza.

Al final los que menos experiencia tenían en barrancos fueron los que se lo gozaron al máximo. Mi hermana Moni, sin ir más lejos, que no tenía ni idea de lo que era hacer un descenso de cañones, se quitó quince años de encima y se transformó en la niña que saca a relucir en ocasiones como esta.

Abandonar el barranco es tan fácil como entrar: una vez que os habéis hartado de saltar mil veces desde las paredes que sirven de refugio a la poza, salís por la izquierda subiendo una pequeña cuesta hasta el camino que os llevará al aparcamiento, evitando el túnel tenebroso de la bajada. Como decíamos, de la cantidad de veces que repitáis los saltos dependerá la duración del descenso. A nosotros nos llevó nada más y nada menos que… ¡cuatro horas!

Os dejamos el vídeo para que os entren unas ganas locas de hacerlo 😉

Si probáis este barranco contadnos qué tal, con quién fuisteis y cuántas horas os  pasasteis a remojo chapoteando como si estuvieseis en un parque acuático. Esperamos vuestras aportaciones a esta comunidad de muchachos y muchachas que nunca fuimos de notable pero que se lo pasan tan bien como si lo fueran e incluso más (y con doble carga de adrenalina por el miedo, nuestro fiel compañero 🙂 ).

 Un abrazo.

Fuentes:

La voz de la experiencia

Barranquismo.net

2 comentarios

  1. Hola! Gracias por la información, una pregunta ¿todos los saltos son evitables?

    • Cristina Aibar

      Buenas tardes!
      Si, todos son evitables. Al inicio del recorrido hay un par de piedras desde las que se pueden saltar (2 metros como mucho), más adelante hay una pequeña cascada que puede ser saltada por la derecha (hay una plataforma) o bien hacerla como tobogán. A continuación llegas a una zona que se abre más donde hay una gran cascada. Aquí se realiza un salto a la poza desde la izquierda de unos 6m, pero se puede evitar por la derecha destrepando con cuidado. Justo por donde destrepas, un poco más a la derecha puedes acceder a una gruta muy bonita por debajo de un tronco. El resto de saltos que quedan hay que salirse del río para realizarlos, unos a la izquierda cuando el barranco alcanza su máxima abertura justo antes de encajonarse, y los del final subiendo por las escaleras que verás pasado el callejón a mano derecha que te dan acceso a la zona alta del callejón. Aquí puedes llegar a saltar unos 10 metros.
      Te adjunto un croquis:

      http://www.barranquismo.net/paginas/barrancos/cortados_de_villalba.png

      Si dudas en algún salto, no lo hagas. Y bucea siempre la poza de recepción.

      Un saludo!!!

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