DSC_0291En “Nunca fuimos de notable” buscamos modalidades distintas que enriquezcan nuestro contacto con el medio natural. Bueno, reconozcamos que cuando empezamos a entrenar nunca pensamos en el bloque como una actividad seria. Nosotros queríamos subir vías. ¿Qué era aquello de subir piedras? ¿Qué narices eran los crash pad, aparte de colchonetas caras? ¿Es que después de invertir en el equipo de escalada deportiva había que hipotecar un riñón para hacer bloque?

Pues ni hacer bloque es tan fácil como subir una simple piedra, ni los crash pad son comparables con simples colchonetas, ni son tan caros si sabes dónde comprarlos. Así que una bonita mañana probamos el bloque y nos hemos enganchado. Visitamos El Escorial, Tamajón, Albarracín… y resulta que teníamos un lugar perfecto para nuestro nivel más cerca de casa: La Pedriza. ¿Conocéis el Laboratorio Central? Allí es donde hemos estado últimamente y queremos compartirlo con vosotros.

Descubriendo el Laboratorio Central

El pasado domingo 8 de marzo amaneció atípicamente caluroso. Allá por la época navideña los Reyes Magos le habían traído a Javi la guía de Boulder de La Pedriza y ya iba siendo hora de estrenarla. Se unieron a la aventura Iña y Chiqui, a quienes podéis obseDSC_0264rvar entregados a la causa en las fotos.

Casi al final del libro encontramos el Laboratorio Central, un sector pegadito al parking El Tranco, en Manzanares el Real, en el que hay multitud de bloques de cuarto, quinto y sexto grado. También de séptimos, pero esos (al menos de momento) los omitimos, no vaya a ser que seamos unos máquinas, los acabemos y tengamos que cambiarle el nombre a la Web 😉

Al cruzar el puente de troncos húmedo por la bravura del río ascendemos unos cinco minutos marcando una diagonal hacia la derecha. Aparte del calorcito pre-primaveral nos encantó llegar y no encontrar a nadie. El grueso de los visitantes de aquel domingo o bien se concentraron en los alrededores del Manzanares para tomar el sol o bien emprendieron marcha senderista. Una vez superada la pendiente llegamos a unos problemillas sencillos de calentamiento. En la guía aparecen catalogados de tercer y cuarto grado. Por no tener no tienen ni nombre, pero le hacen a uno sentirse fuerte y motivado para enfrentarse a bloques más complicados.

Impresiones al abrazar la piedra

La Pedriza, al menos en lo que respecta al Boulder, cuenta con buenos agarres, algunos cazos y regletas que se dejan apretar. Lo que más nos costó fue colocar los pies. Tras varios culetazos localizas el típico garbancito o la mínima ranurita para equilibrarte y tirar hacia arriba. No es aleatorio el que nos guste escalar en el Vellón o en Patones, zonas en las que habitualmente te sobran las repisas y los agujeros amigos. Ahí el desafío es combatir el miedo a la altura o a una caída poco limpia.

vistas pedriza

Seamos francos, hacer bloques que nos pongan en aprietos nos estimula. Dentro del grupo de “Nunca Fuimos de Notable” nos quedan algunos reticentes a la práctica de esta modalidad porque la descarga de adrenalina no es la misma que cuando subes una pared de veinte metros. Si vosotros también sois de los que se resisten a practicar bloque, os diremos que las ventajas son muchas:

  • ganas técnica y fuerza.
  • Es ágil: no tienes que andar poniéndote y quitándote la cuerda, puedes probar un buen abanico de bloques…
  • Incluso puedes ir con más gente. La pérdida de tiempo es menor que si tienes que asegurar o esperar a alguien.

Obviamente no es sustitutivo, la escalada deportiva y el boulder se complementan a la perfección.

Visualizar movimientos imposibles de ejecutar

La mañana avanzaba y los proyectos que íbamos dejando a medias también. Hubo dos en concreto de los que os vamos a hablar, porque van para largo para la mayoría de nosotros. El primero el Petit Suisse, ¿lo habéis probado? Se trata de un 6b+ bastante interesante. Hay unas cuantas fotos en la misma posición en las que podréis observar por las marcas de magnesio cuál es la secuencia de movimientos. Por aquí os dejamos algunas.BLOQUE EN LA PEDRIZA collage

Ya solo quedarte en la postura inicial es todo un triunfo. Ahora, sal tú de la cueva a base de talonar… eso es un milagro al alcance de pocos. Iña y Javi están en ello. Chiqui y yo nos dedicamos la una a teorizar y la otra a documentar gráficamente las caras de sufrimiento. Chiqui lo chiqui a topeveía todo muy claro…pero para que lo hicieran otros, ¡jajajaja! La frase “Mi mente visualiza movimientos que mi cuerpo es incapaz de ejecutar” made in Chiqui pasará a la historia el día que nos zampemos el Petit Suisse en cuestión.

El proyecto más asequible a corto plazo es La Ardilla Izquierda, 6a, desplomadito. Empiezas de pie teniendo siempre al alcance buenas manos y buenos pies…el problema es salir. El bloque tiene cierta altura, y una vez llegas arriba no hay nada evidente de lo que poder tirar, por lo que tienes que subir mucho los pies y quedarte muy expuesto a una caída algo aparatosa. A la semana siguiente volvimos y Javi lo finiquitó, ¡qué máquina! Los demás seguiremos luchando contra la gravedad y gritaremos victoria en las próximas semanas.

DSC_0294Después de eso hicimos la risión en varios 6c. Como no tenemos ningún complejo pues nos mola saber dónde están nuestros límites… y cuando decimos límites es ni si quiera hacer un triste movimiento. No pasa nada, a más límites más proyectos por hacer. Si hoy no tenemos las armas para superarlos volveremos mañana (igual la mañana de dentro de tres años), arrasaremos y sembraremos nuevos límites. Como la vida misma, vaya.

Y vosotros… ¿dónde hacéis bloque? ¿Cuáles son vuestros proyectos? ¿Qué nos proponéis? Aspiramos a seguir conociendo lugares nuevos donde ponernos a prueba, ¿nos ayudáis? ¡Compartid!

Un abrazo

Fuentes: Libro “Pedriza Boulder. Guía de Bloque – Madrid

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